En auge, las fintech en México

Las empresas fintech comienzan a crecer de manera importante en México y el mundo. El “Global FinTech Report 2017”, elaborado por PwC, asegura que en México el 81% de las instituciones tradicionales espera incrementar sus alianzas con las fintech en los próximos tres a cinco años.

Brasil y México concentran el 58.3% de la actividad Fintech en América Latina, región en la cual se registra un acelerado crecimiento en el surgimiento de estas empresas financieras, destacó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El término fintech deriva de las palabras “finance technology” y se utiliza para denominar a las empresas que ofrecen productos y servicios financieros, haciendo uso de tecnologías de la información y comunicación, como páginas de internet, redes sociales y aplicaciones para celulares y otros móviles. De esta manera prometen que sus servicios son menos costosos y más eficientes que los que ofrecen la banca tradicional. En México operan actualmente alrededor de 180 fintech.

De acuerdo con la Condusef (Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros), las Fintech operan como intermediarios en transferencias de dinero, préstamos, compras y venta de títulos financieros, así como asesoramiento financiero. Las áreas en las que se desenvuelven son: pagos y remesas, préstamos, gestión de finanzas empresariales y personales, crowdfunding (financiamiento de proyectos realizado por muchas personas a través de internet), seguros, soluciones de scoring, identidad y fraude, y trading y mercados.

Estas entidades resultan atractivas principalmente para personas jóvenes, ya que la mayoría de ellas están vinculadas a nuevas tecnologías, internet y redes sociales; además, no hay necesidad de ir a una sucursal para llevar a cabo algún trámite; por lo que son innovadoras y flexibles al público.

Existe en México un organismo llamado Fintech México (www.fintechmexico.org) cuya misión es agrupar a todas las fintech mexicanas para convertir a nuestro país en la capital latinoamericana y líder mundial. Utiliza el conocimiento colectivo y las mejores prácticas de la industria, con el objetivo de mejorar los servicios financieros para todos. La empresa mexicana Payit es integrante de esta organización.

Pero las fintech guardan algunos inconvenientes que aún falta resolver. Según la Condusef, se dedican a realizar préstamos con recursos que obtienen de otras personas dispuestas a prestar su dinero por un rendimiento, por lo que es una forma rápida de obtener financiamiento, pero hay que considerar que la persona que presta el dinero, lo hace bajo el riesgo de que no le paguen.

Otro caso es el financiamiento colectivo de proyectos o empresas: las fintech reúnen personas interesadas en un proyecto (crowdfunding), y dispuestas a financiarlos. Las fintech sólo se comprometen a darle seguimiento al mismo.

Por otro lado, hay ciertas desventajas al ser el deudor, ya que si por algún motivo la institución no procede adecuadamente, no actualiza el historial crediticio, o el saldo de crédito –luego de realizar los pagos correspondientes– no es satisfactorio, el deudor no tendrá quién lo respalde legalmente, ya que este tipo de instituciones no se encuentran reguladas por el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), por lo que si la empresa deja de operar, no hay modo de que te devuelvan tus recursos.

La Condusef recomienda que antes de contratar algún producto financiero es importante revisar que la institución en la que se piensa invertir o ahorrar, esté regulada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, ya que si en algún momento existe un problema con esta última y con la misma Condusef, será posible levantar una reclamación.

Es probable que en muy pocos años, las fintech en nuestro país se encuentren bien reguladas y cuenten con todas las herramientas necesarias para proteger a sus usuarios y sean una alternativa a la banca tradicional.

 

Imagen por Andre Gunawan, “Tech in Asia